
El 21 de abril de 2024, la Salem Baptist Church de Roseland se convirtió en un santuario no sólo de fe, sino también de ferviente activismo, cuando la coalición conocida como United Power se reunió para debatir los últimos avances de la campaña Reclaiming Chicago. Al frente del acto estaban las copresidentas Shenita Muse y Whittney Smith, que dirigieron la acción y presentaron a los principales oradores. Entre ellos se encontraba John Roberson, director de operaciones del Ayuntamiento de Chicago y responsable de la campaña Reclaiming Chicago, cuya resuelta declaración de "eliminar la cinta" reverberó con la promesa de hacerse a un lado y facilitar el proceso para asegurar los solares y viviendas vacíos. Con una determinación inquebrantable, la coalición se fijó el objetivo de conseguir 500 solares en los próximos tres años para alcanzar el objetivo a largo plazo de construir 1.000 viviendas en la zona sur y 1.000 en la zona oeste, que el alcalde Brandon Johnson se comprometió a apoyar.
En un momento cargado de emoción y orgullo, Imelda Salazar, de SWOP, subió al escenario, y sus palabras se hicieron eco del viaje colectivo de United Power. Habló de las pruebas superadas, las victorias celebradas y la unidad forjada entre las innumerables organizaciones que trabajan incansablemente por un objetivo común. Gracias a la colaboración y la solidaridad, todos habían llegado hasta aquí, y juntos seguirían superando fronteras y obstáculos. A medida que se desarrollaba el acto, los nuevos propietarios fueron aclamados como campeones de la campaña Reclaiming Chicago, y su dedicación y perseverancia simbolizaron el poder transformador de la acción colectiva. Mientras tanto, los futuros propietarios esperaban ansiosos su turno, con sus aspiraciones entrelazadas con la promesa de un futuro mejor.
Se instó a los asistentes a que siguieran apoyando a United Power y actuaran para que sus gobernantes electos escucharan las numerosas voces de la comunidad. Se les pidió que se pusieran en contacto con sus concejales, implorándoles que aprobaran la transferencia de los 500 terrenos baldíos a United Power para la construcción de nuevas viviendas. Simultáneamente, se les instó a ponerse en contacto con sus representantes y senadores estatales, abogando por la reasignación de los 10 millones de dólares designados para la campaña en el presupuesto, con una audaz petición de incrementarlos en otros 5 millones.
Al finalizar el acto, el sonido de la determinación perduró, como testimonio de la inquebrantable determinación de United Power y de las organizaciones que lo componen. Con los corazones unidos y los espíritus envalentonados, los participantes se marcharon, dispuestos a continuar la lucha por la justicia, la equidad y la realización de su visión compartida de un Chicago revitalizado.