
El programa Sheriff Anti-Violence Effort (SAVE) apoya a personas que se encuentran en la cárcel del condado o que enfrentan cargos menores y se preparan para reinsertarse en la sociedad. Los gestores de casos, como Ignacio Rosario, del equipo CP4P de SWOP, se ofrecen como voluntarios para reunirse con estas personas y animarlas a imaginar un futuro positivo. El objetivo es ayudar a los participantes a reconocer que pueden encontrar empleo, seguir estudiando y construir una vida mejor para ellos y sus familias. Rosario destaca que muchas de estas personas no son malas por naturaleza; algunas llevan armas porque sienten que necesitan protegerse. El programa SAVE les ayuda a ver que hay alternativas mejores.
Tras su puesta en libertad, Rosario saluda a los participantes, rellena un formulario de admisión para evaluar sus necesidades y les ayuda a mantenerse al día con las citas judiciales y otras responsabilidades. Les presenta al personal de CP4P y les ofrece un apoyo realista sin hacerles falsas promesas. Rosario cree que es importante garantizar que los participantes se sientan apoyados mientras recorren su camino fuera de la cárcel.
«Intentamos que lleguen al punto en el que se den cuenta de que necesitan cosas en la vida, como un coche, un trabajo y asegurarse de que su familia está bien atendida», explica Rosario.
Él considera que el programa es esencial porque muchos participantes ya han estado en la cárcel una o dos veces y corren el riesgo de volver. «Pueden sentir la necesidad de llevar armas para su propia seguridad, y esa es la realidad de algunos de estos barrios», explica Rosario. «Este programa ofrece una ayuda que quizá no puedan obtener en ningún otro sitio».
Actualmente, Rosario trabaja con 11 participantes del programa SAVE, con quienes se reúne cuatro veces al mes. Él destaca la necesidad de tener paciencia. «Con algunos de estos chicos hay que tener paciencia y trabajar duro para asegurarse de que sigan haciendo lo correcto por ellos mismos y por sus familias», afirma.
Rosario aconseja a quienes estén interesados en el trabajo contra la violencia que estén preparados para los retos. «Ten claro que esto es lo que quieres hacer. No puedes querer trabajar contra la violencia sin estar dispuesto a reunirte con personas que han sufrido mucha violencia. Estúdialo, infórmate y sé consciente de en qué te estás metiendo. Por eso, muchos de los que se dedican a este trabajo tienen experiencia en lo que ocurre en las calles. En este trabajo conocerán a mucha gente diferente, personas como ustedes, pero que han pasado por muchas cosas. Hay que tener vocación por el trabajo social».
Reflexionando sobre su trabajo, Rosario comparte: «Esto es necesario en nuestra comunidad. Aunque solo se reduzca la violencia en un 5 %, eso sigue siendo un 5 % de vidas que se pueden salvar. A veces, lo único que hace falta es estar ahí para alguien que está teniendo un mal día. En nuestro trabajo, hay que preocuparse por los demás, o no tiene sentido».