Padres mentores
/
16 de marzo de 2026

Historia de éxito de «Ladders of Opportunity»: Luz Hernández Toloza

A través del Instituto de Participación de los Padres (PEI), se creó la iniciativa «Ladders of Opportunity» partiendo de una pregunta sencilla pero poderosa: ¿cómo podemos apoyar mejor a los padres mentores para que alcancen sus sueños? El resultado ha sido un camino que, al tiempo que empodera a los padres, fortalece nuestras escuelas. A medida que muchos padres mentores descubren su pasión por la educación a través de su servicio, comienzan a imaginar un futuro como auxiliares docentes, profesores sustitutos y mucho más. Este testimonio, y los que le seguirán, destacan el recorrido de padres que dieron un paso adelante, obtuvieron sus licencias de auxiliares docentes y ahora están ayudando a cubrir carencias críticas en nuestras escuelas, al tiempo que promueven la justicia para las personas con discapacidad y apoyan el éxito de todos los alumnos. Este primer testimonio es la historia de Luz Hernández Toloza.

De la resiliencia a la esperanza: mi trayectoria con «Ladders of Opportunity»

«Soy madre de dos preciosas hijas, orgullosa abuela de tres nietos, y considero a mis yernos como si fueran mis propios hijos. Mi familia siempre ha sido mi mayor motivación para seguir creciendo, contribuir positivamente a la sociedad y demostrar que nunca es demasiado tarde para perseguir nuevas metas.

Soy de Venezuela, un país del que tuve que marcharme debido a una situación social, económica y política muy difícil que limitaba gravemente las oportunidades de desarrollo y de llevar una vida digna. En mi país, trabajé como ingeniero civil y profesor universitario, formando a nuevas generaciones de ingenieros y profesionales en el ámbito medioambiental. La falta de recursos y de condiciones adecuadas tanto para la construcción como para continuar con esta labor educativa —unida a mi deseo de un futuro mejor— me llevó a emigrar con la esperanza de reconstruir mi vida y seguir contribuyendo a la sociedad a través de la educación.

Una vez en mi nuevo entorno, con cierto temor ante la idea de empezar de cero, empecé a trabajar como voluntaria en el aula. Actualmente estoy en mi segundo año como voluntaria, una experiencia que ha reavivado mi pasión por la educación y mi compromiso con la comunidad. Fue durante este proceso cuando descubrí el programa «Ladders of Opportunity», una oportunidad que supuso un punto de inflexión en mi vida.

Gracias a la orientación de la Sra. Ana Villamil y al apoyo constante de la Sra. Angélica Ferreira, de la organización SWOP, pude cumplir todos los requisitos con confianza. Su dedicación, paciencia y apoyo humano me hicieron sentir respaldada en todo momento. Con el apoyo incondicional de Jonathan (Pérez) y Angélica, el proceso para obtener mi certificación de asistente docente fue un viaje de aprendizaje, crecimiento personal y reafirmación profesional. No solo recibí ayuda con el papeleo y orientación, sino también motivación para creer en mis capacidades y volver a imaginarme a mí misma dentro del ámbito educativo.

Hoy me siento orgullosa de haber alcanzado este objetivo. Este logro representa para mí una historia de superación de la adversidad, resiliencia y esperanza. El programa «Ladders of Opportunity» no solo me proporcionó herramientas profesionales, sino que también reforzó mi confianza y me permitió transformar mi experiencia previa en nuevas oportunidades para servir a los demás.

Actualmente estoy buscando una oportunidad laboral en un centro educativo, con la esperanza de seguir prestando mi apoyo —idealmente en la Escuela Primaria Louis Pasteur— o en cualquier centro en el que pueda aportar mi dedicación al servicio y mi experiencia educativa. Mi compromiso es apoyar a los alumnos con dedicación y empatía, especialmente a aquellos que necesitan modelos de perseverancia y esperanza.

El impacto de este programa va más allá de mi historia personal. «Ladders of Opportunity» crea oportunidades reales para que los miembros de la comunidad —especialmente aquellos de nosotros que procedemos de entornos difíciles— nos integremos en el sistema educativo, fortaleciendo así nuestras escuelas y contribuyendo al desarrollo de las nuevas generaciones. Creo firmemente en la educación como herramienta de transformación social y en el poder de la comunidad para crear oportunidades.

«Estoy eternamente agradecido al programa, a Jonathan, a Angélica y a toda la organización por creer en mí e invertir en mi desarrollo. Esta experiencia ha transformado mi vida y me inspira a seguir adelante con compromiso, gratitud y un profundo deseo de servir».

«Cuando se abren las puertas de la educación, no solo se transforma una vida, sino toda una comunidad».

Luz Marina Hernández Toloza

Auxiliar docente cualificado

Programa «Escaleras de oportunidades»

Galería de fotos

Este evento no tiene fotos