
Hilda Chavarria-López, nacida y criada en la zona sur de Chicago, siempre ha sentido una fuerte conexión con los niños y un profundo deseo de ayudarles. Como madre de dos niños pequeños, sentía un anhelo especial por reforzar el vínculo con sus hijos, sobre todo después de sentirse desconectada de su primer hijo, que tuvo a una edad temprana. Decidida a construir mejores vínculos y a desempeñar un papel más activo en sus vidas, Hilda se encontró buscando oportunidades para implicarse más en su comunidad y en la educación de sus hijos.
Su viaje comenzó cuando el Southwest Organizing Project (SWOP) se puso en contacto con ella para sugerirle que fuera voluntaria en la escuela primaria Stevenson. Hilda siempre había querido ser voluntaria en la escuela, y esta propuesta despertó algo en ella. Empezó a hacer preguntas sobre cómo podía participar, deseosa de hacerlo de forma significativa. Con el apoyo de Carmen Desantiago y de la coordinadora de padres mentores, Zuleica, se unió al programa de padres mentores de SWOP. Durante un año, Hilda se dedicó a aprender de los profesores y alumnos de Stevenson, creciendo como madre y como líder.
Después de su tiempo como Mentora de Padres, Angélica de SWOP ayudó a Hilda a obtener su licencia de paraprofesional, preparándola para el siguiente paso en su carrera. El equipo de Empleos y Desarrollo Económico de SWOP también jugó un papel clave, con Jonathan Pérez y Alfredo Alviar ayudándola a construir su currículum y perfeccionar sus habilidades de búsqueda de empleo. Hilda recibió su licencia de Paraprofesional en marzo de 2024. Ahora, en su nuevo papel como paraprofesional, Hilda apoya a los maestros ayudando a los estudiantes con problemas de aprendizaje y a aquellos que necesitan ayuda adicional en Elim Christian Services. Ella anima a otros padres a abrazar nuevas oportunidades y desafíos, recordándoles que no tengan miedo de dar un salto. "Ponte ahí fuera", dice Hilda, "porque nunca sabes adónde puedes llegar".