Organización
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11 de mayo de 2026

Esther Martínez – Presentación del CLP

El camino de Esther Martínez hacia la organización comunitaria tiene sus raíces tanto en su experiencia vital como en una profunda curiosidad por comprender cómo se produce el cambio. Originaria de Ciudad del Maíz, en San Luis Potosí (México), Esther estudió en la Universidad Autónoma de San Luis Potosí antes de mudarse a Chicago hace nueve años con su marido y sus dos hijos. Al igual que muchos de los que se dedican al trabajo de organización, su trayectoria no comenzó con un cargo, sino con el deseo de comprender mejor y apoyar a las comunidades de las que ya formaba parte.

Esa curiosidad la llevó a formar parte de la primera promoción del programa piloto Community Learning Partnership–Chicago (CLP) en agosto de 2024. Por aquel entonces, Esther trabajaba en el Northwest Center, uno de los socios que participaban en el desarrollo del plan de estudios del CLP. Gracias a ese contacto, se enteró de la existencia del programa y lo vio como una oportunidad para crecer. Recuerda que le atrajo la posibilidad de aprender más sobre la organización social y, al mismo tiempo, de conectar con otras personas que compartían un interés similar por el trabajo comunitario.

Antes de participar en el CLP, Esther ya había colaborado en iniciativas de organización a nivel local, como campañas en los colegios de sus hijos y una campaña sobre transporte en Belmont Cragin. Esas experiencias le sirvieron de introducción a la acción colectiva, pero el CLP le ayudó a profundizar en ese conocimiento. A través del programa, adquirió una mayor comprensión de las estrategias y herramientas de organización, además de una perspectiva más amplia sobre cómo se entrelazan las políticas, las relaciones y la dinámica comunitaria.

Una de las conclusiones más significativas para Esther fue la importancia de las relaciones. Ella destaca las conversaciones individuales como un elemento fundamental de la organización, haciendo hincapié en la necesidad de comprender los intereses personales de las personas y de establecer vínculos basados en la confianza. Para ella, este enfoque relacional es lo que convierte las preocupaciones individuales en poder colectivo.

Ahora que asume su cargo como organizadora comunitaria en el Southwest Organizing Project (SWOP), Esther aporta tanto su experiencia vital como la formación adquirida a través del CLP a la iniciativa Community Learning Partnership–Chicago. Considera que este trabajo es necesario, sobre todo para quienes se preocupan profundamente por lo que está sucediendo hoy en día en sus comunidades. Formar parte de los esfuerzos de organización, afirma, consiste en generar impulso y poder de forma conjunta, de manera que se pueda lograr un cambio duradero.

Esther anima a otras personas interesadas en la organización a que consideren el CLP como punto de partida. Ella lo ve como una inversión valiosa para quienes desean reforzar sus habilidades y comprender mejor el papel que desempeña la organización en el tejido de una ciudad. Para Esther,

La organización comunitaria no es algo ajeno a la propia comunidad. Es, como ella misma dice, su esencia misma.

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