Seguridad
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13 de octubre de 2026

Doris Villaverde – Galardonada con el Premio «Mensajera de confianza»

Durante casi tres años, Doris Villaverde ha trabajado como defensora de las víctimas en la iniciativa «Communities Partnering 4 Peace» (CP4P) del Southwest Organizing Project (SWOP), ayudando a las personas a superar las difíciles secuelas de la violencia y poniéndolas en contacto con el apoyo que necesitan. Recientemente, su dedicación a esta labor ha sido reconocida cuando la Oficina de Seguridad Comunitaria del alcalde de la ciudad de Chicago, en colaboración con el Departamento de Servicios Familiares y de Apoyo (DFSS) y el Departamento de Salud Pública de Chicago (CDPH), le ha concedido el premio «Trusted Messenger», entregado por el alcalde Brandon Johnson.

El premio reconoce a aquellas personas que se han ganado una profunda confianza dentro de sus comunidades y que transmiten constantemente mensajes de esperanza, seguridad y acceso a los recursos. Para Doris, recibir el premio fue una sorpresa total. Aunque se sintió honrada y asombrada por el reconocimiento, su reacción inicial reflejó la humildad con la que aborda su trabajo. Simplemente había estado haciendo lo que creía que su función exigía: establecer relaciones, ganarse la confianza y mantenerse en contacto con las personas a las que atiende.

Cuando Doris asumió por primera vez el cargo de defensora de las víctimas, carecía de experiencia profesional previa en este ámbito. Sin embargo, era consciente de la importancia de establecer vínculos auténticos con los participantes y de forjar relaciones que fueran más allá de una simple conversación. Al mantenerse presente y cuidar esos vínculos, ha sabido aprovechar la confianza que se ha ganado para ayudar a los participantes a acceder a los recursos y a afrontar situaciones difíciles.

Uno de los momentos más significativos de la ceremonia de entrega de premios se produjo cuando uno de los ponentes planteó la pregunta: «¿Quién cura al sanador?». La pregunta caló hondo en Doris. Aunque ella había considerado su trabajo simplemente como el cumplimiento de sus responsabilidades, escuchar esas palabras le recordó que el esfuerzo que dedica a apoyar a los demás no pasa desapercibido. Ese reconocimiento reafirmó la importancia de su labor y el impacto que puede tener estar ahí para los demás, incluso cuando el trabajo en sí mismo pueda parecer una responsabilidad cotidiana.

Doris también agradece a Armando Mancilla, subdirector de SWOP-CP4P, por haberla ayudado a encontrar su lugar en este trabajo. Habiendo sufrido violencia tanto en su hogar como en su comunidad, Doris comprende los retos a los que se enfrentan muchas de las personas a las que atiende. La confianza de Armando en sus capacidades le dio la seguridad necesaria para asumir un puesto en el que pudiera ayudar a otras personas que se encuentran en circunstancias similares. A lo largo de su trayectoria, él ha seguido interesándose por ella y brindándole apoyo, mostrándose siempre disponible cuando ella lo necesita.

orientación o ayuda para afrontar los retos mentales y emocionales que puede suponer la defensa de las víctimas de la violencia.

Ese apoyo ha ayudado a Doris a darse cuenta de que sus propias experiencias pueden convertirse en una fuente de fortaleza a la hora de ayudar a los demás. En lugar de permitir que los momentos difíciles de su pasado sigan siendo motivo de vergüenza, ha encontrado un propósito al utilizar lo que ha aprendido para ayudar a otros a sentirse menos solos y con más fuerzas para seguir adelante.

Doris también se siente orgullosa del papel que desempeña su formación bilingüe en su trabajo. «Las barreras lingüísticas pueden impedir que los miembros de la comunidad accedan a los recursos, comuniquen sus necesidades o reciban el apoyo que se merecen. El hecho de poder comunicarme tanto en inglés como en español me permite conectar con personas que, de otro modo, podrían pasar desapercibidas, y contribuye a garantizar que más personas de la comunidad puedan acceder a la ayuda de la que disponen», comentó.

Al reflexionar sobre su trayectoria, Doris compartió un mensaje que resume la esencia de su trabajo:

«No tenemos por qué seguir siendo siempre víctimas; podemos salir victoriosos y ayudar a quienes necesitan ese empujón extra. Crecí sintiéndome avergonzada de mi pasado porque no se habla de lo que ocurre en casa, pero creo que es importante alzar la voz. Gracias a mi origen bilingüe, me siento afortunada de poder ayudar a aquellos sectores de nuestra comunidad que quedan marginados porque no pueden comunicarse en inglés».

A través de su trabajo con CP4P, Doris demuestra cómo la confianza, la empatía y la experiencia vivida pueden convertirse en poderosas herramientas para apoyar a las personas y fortalecer las comunidades. El reconocimiento que le ha otorgado el premio «Trusted Messenger» no solo es un homenaje a su dedicación, sino también un recordatorio de la importancia de aquellas personas que acompañan a los supervivientes, les ayudan a acceder a los recursos y les animan a ver posibilidades más allá de la violencia que han sufrido.

Ahora que Doris se acerca a su tercer año como defensora de las víctimas, su historia refleja la esencia de la intervención comunitaria contra la violencia: establecer relaciones significativas, acercarse a las personas tal y como son y ayudarlas a avanzar hacia la recuperación y a recuperar la esperanza. Su trayectoria también nos recuerda que quienes se dedican a ayudar a los demás también merecen atención y reconocimiento.

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