Organización
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11 de mayo de 2026

Andie Rivera-Martínez – Presentación del CLP

En el Southwest Organizing Project (SWOP), el liderazgo suele tener sus raíces en la experiencia vivida, se forja en la comunidad y se fortalece gracias a las oportunidades. Para Andie Rivera-Martínez, el camino hacia la organización ha sido a la vez profundamente personal y motivado por un propósito, guiado por un compromiso con la equidad, el acceso y el poder colectivo.

Andie, que nació y creció en Puerto Rico, cursó toda su educación primaria y secundaria en la isla, y se licenció en Psicología por la Universidad de Puerto Rico, Campus de Río Piedras. Como primera de su familia en obtener un título universitario, ya estaba abriendo nuevos caminos para su familia. En 2020, dio otro paso audaz al mudarse a Chicago tras recibir una beca de un año para estudiar en la Universidad de Chicago. Lo que comenzó como una oportunidad temporal pronto se convirtió en un viaje más largo. En 2022, Andie fue admitida en un programa de máster en trabajo social y política social, y en 2025 se graduó, convirtiéndose no solo en la primera de su familia en obtener un título de máster, sino también en la primera en trasladarse al territorio continental de Estados Unidos en busca de una educación superior.

Aunque su trayectoria académica le proporcionó una base sólida, Andie siempre supo que su vocación iba más allá de las aulas. «Sabía que quería trabajar en la comunidad», comentó. Aunque al principio no tenía experiencia formal en organización, su trayectoria estaba llena de actividades de creación de vínculos, narración de historias y trabajo centrado en la comunidad. Desde participar en trabajo de campo en el marco de cursos de geografía hasta colaborar con artistas callejeros en Puerto Rico para dar visibilidad a cuestiones políticas, Andie ya estaba poniendo en práctica las habilidades relacionales que son fundamentales para la organización.

Su contacto con la Community Learning Partnership - Chicago (CLP) se produjo a raíz de una conversación con una compañera de su máster. Al darse cuenta de la pasión de Andie, su compañera la animó a presentar su solicitud. Andie se incorporó a la segunda promoción de la CLP en otoño de 2024, adentrándose en un nuevo mundo que pronto marcaría su trayectoria profesional. Antes de ese momento, nunca había oído hablar ni de SWOP ni de la CLP.

Aunque Andie ya había realizado anteriormente un curso de organización basado en la teoría, el CLP le ofrecía algo diferente. Este curso asentaba su aprendizaje en la práctica real, de la mano de organizadores con experiencia que llevaban años dedicándose a esta labor. Gracias al CLP, Andie empezó a ver la organización no solo como un concepto, sino como una práctica estructurada y estratégica.

«Me permitió comprender las dinámicas de poder dentro de las comunidades», explicó. Aprendí a seguir el rastro del dinero, a realizar análisis de poder y a enfocar las conversaciones

El hecho de verlo desde la perspectiva del interés propio transformó su forma de relacionarse con las personas y las instituciones. El CLP también le permitió comprender mejor el significado de la paciencia y la confianza, recordándole que forjar relaciones lleva tiempo, sobre todo cuando se entra en entornos en los que primero hay que escuchar, aprender y ganarse un lugar.

Para Andie, el CLP fue una guía. «Te proporciona las herramientas, los conocimientos y los contactos que necesitas», afirmó. «Te permite sentirte un poco menos perdida». El programa no solo le permitió perfeccionar sus habilidades, sino que también la puso en contacto con una red de organizadores y líderes que siguen marcando su trayectoria.

Ahora que asume su cargo como organizadora comunitaria en SWOP, Andie aporta tanto su experiencia vital como sus conocimientos profesionales a la iniciativa «Community Learning Partnership». Considera que su trabajo forma parte de un momento más amplio, que exige más liderazgo, más conexión y más acción colectiva.

«No hay mejor momento que este para facilitar el acceso a la organización comunitaria», afirmó. En una época marcada por la incertidumbre, cree firmemente en la necesidad de formar a la próxima generación de organizadores: líderes que comprendan a sus comunidades y estén capacitados para generar un cambio significativo desde dentro.

En el centro de la labor de Andie hay una convicción clara e inquebrantable: nadie debería tener que lidiar con los sistemas por su cuenta. Su compromiso va más allá de cualquier barrio o identidad concretos. «Aunque no sea mi comunidad, compartimos culturas y valores», reflexionó. «Sé de primera mano lo difícil que es lidiar con los sistemas».

Esa visión impulsa su enfoque, basado en la apertura, la accesibilidad y el intercambio de conocimientos. Su intención es derribar barreras y garantizar que la información y los recursos no se retengan, sino que se compartan libremente. «No quiero que haya ningún tipo de control de acceso», afirmó. «Deberíamos compartir activamente la información y los recursos».

Al iniciar esta nueva etapa con SWOP, Andie Rivera-Martínez lo hace con claridad, compasión y un fuerte sentido de la responsabilidad. Su historia es una historia de valentía y compromiso, pero, lo que es más importante, refleja lo que se puede lograr cuando la pasión se une a un propósito y cuando se dota a las personas de las herramientas necesarias para liderar junto a sus comunidades.

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